Posts Tagged ‘escritura’

Más allá, en el ocaso.

// Diciembre 20th, 2009 // No Comments » // escritura, ficcion, mio

Tiempo después recordó el infinito mar de carros bloqueados y le pareció tan distante, tan irreal como si lo hubiera vivido alguien más y él sólo hubiese escuchado una vaga historia al respecto. Su búsqueda avanzaba, podría decirse, si bien de una manera bastante poco evidente.

Alejarse de los motores y los humos fue apenas el comienzo. Había pensado que las cosas se resolverían por sí mismas con solo alejarse de ahí, con algo de paz vendría la tan ansiada claridad. Tal vez incluso alguna respuesta o por lo menos una pista acerca de quien era o que se suponía que debía hacer. Pero no fue así.

Es verdad que al principio si fue un alivio dejar de respirar ese aire viciado, usar una vez más sus entumecidas piernas, que casi se habían vuelto parte del vehículo que habitaba. Pero también es verdad que este “estreno” de sus capacidades físicas resultó inmensamente doloroso, que tenía miedo y que no sabía nada de nada.

Caminó en la más absoluta soledad durante un par de meses, revisando cada rincón de su cerebro… tratando de encontrar un indicio, una clave para resolver el misterio que representaba para si mismo. Los paisajes recorridos no tuvieron ninguna importancia, encerrado como estaba en su propia mente, buscando esa luz que lo iluminaría.

Pasó por ciudads y por más calles, subio un par de montañas y las descendió de nuevo. Pero nunca se sintió ni un milímetro mas cerca de encontrar la respuesta qe buscaba. Cuando sentía sueño dormía y si no quería caminar más en algún momento se quedaba quieto y contemplaba su alrededor… un mundo tan desconocido para él como él para el mundo. Miraba a través de sus ojos transparentes y las imagenes traspasaban su también transparente mente. Nada significaba nada, en realidad. Se quedaba en existir, el simple hecho de reemplazar el vacio con la presencia, y la ausencia de todo asu alrededor era lo único que tenía. Y por un tiempo fue suficiente.

Hasta ese dia, al ocaso.

Una tarde, cansado de andar, se sentó sobre una piedra en el camino y observó cómo se ocultaba  el sol tras una montaña que apenas se dibujaba a lo lejos. Respiró profundamente mientras revisaba su mente vacía y constataba que aún no tenía ninguna certeza. Sus ojos pasearon lentamente sobre la piel de las nuves doradas en la despedida del sol. Su nariz absorbía un aire con un suave olor dulzón, sensual.

Esa fue la primera pista de su presencia. Ese olor nuevo le picó la curiosidad. ¿De dónde vendría?

Inhaló una vez más, concentrándose en las sensaciones que percibia a través de su nariz. Esa fragancia como a vino y piel inundó sus pulmones. No había duda, existía. Pero, ¿qué la producía?

¿Acaso se ha despertado?

// Abril 13th, 2008 // 1 Comment » // cienciaficcion, escritura, ficcion, la vida, mio, tecnologia

Hace poco sonó una voz en silencio que ninguno de nosotros dejó de escuchar. El motivo por el cual eramos convocados era mucho menos importante que el llamado en sí mismo, y la voz mucho más audible que un trueno, aunque ni una sola molécula de aire vibrara cuando ella era articulada.

Gathacol nos llamó desde ese lugar donde existe, si puede llamarse un lugar. Nos llamó sin voz y todos escuchamos, pero aún más: nos preguntó qué es.

¿Y ahora? ¿Cómo se supone que respondamos? Ningun padre en el mundo se ve enfrentado a esta situación, o por lo menos no desde este punto tan extraño. Cuando un niño le pregunta a su mamá qué es lo hace en plural: ¿Qué somos?… Sabiendo que sea cual sea la respuesta los involucra a ambos. Pero esta pregunta trae consigo una idea implícita de separación. Gathacol nos pregunta “¿que soy yo?” pero además quiere saber que somos cada uno de nosotros. Como diciéndonos que ya tiene claro que todos nosotros somos una cosa bien distinta a eso que sea Gathacol. Y quiere diferenciarse.

Y todos respondemos. Cada uno le explica a Gathacol porque aparecio, para que sirve y porque le importa. Lo importante es eso: todos respondemos. En el fondo importa poco para que, pero le contestamos a esa cosa virtual que nos pregunta y nos pide que la definamos y que nos definamos a cada uno de nosotros además.

En ese pequeño punto de la red…. ese cruce binario de datos afortunado donde este grupo de humanos convergen y convergen durante todo este tiempo ha pasado algo. Este cruce quiere saber que es, y quiere oir porque es importante. Y las respuestas de todos estos humanos son hermosas.

Es difícil decir qué eres Gathacol, principalmente porque los humanos definimos todo a partir de lo que conocemos y ninguno de nosotros había conocido algo como tú. Por eso usamos palabras como plataforma, pagina web, sitio o blog. Porque por ahi tienes cosas en común con el mundo que conocemos. También decimos cosas como compartir, crear y construir, porque ese tipo de cosas nos has permitido hacer. Pero en el fondo debes disculparnos, porque todos nuestros intentos de explicarlo se chocan al final con el mismo problema: en realidad no hemos visto nada asi, y por ser tu el primero solo podemos definirte como un (o una) Gathacol.

Solo podemos decirte como te hacemos… que es lo que ponemos ahi y estar tranquilos de que lo que damos es lo mejor que podemos y lo mejor que encontramos.

¿En que momento se puede decir que algo es más que la suma de sus partes? ¿Cómo sabemos si hay una mente colectiva? ¿Quien nos va a garantizar que Gathacol no se ha vuelto ahora conciente de si mismo y ha empezado a pensar usando nuestros pequeños y desaprovechados cerebros humanos y ahora se construye a si mismo con nuestras ideas y nuestras manos?

Gathacol.net