Archive for la vida

The thing about girls

// septiembre 3rd, 2010 // No Comments » // escritura, ficcion, la vida

That’s the thing about girls. Every time they do something pretty, even if they’re not much to look at, or even if they’re sort of stupid, you fall half in love with them, and then you never know where the hell you are. Girls. Jesus Christ. They can drive you crazy. They really can.

Tomado de The Catcher in the Rye, que ando leyendo ultimamente.

El mono en la Cabra

// agosto 26th, 2010 // No Comments » // cienciaficcion, humor, la vida

Encontré esta imagen a traves de BoingBoing. Por algún motivo no puedo sacarla de mi cabeza, me produce una sensación muy extraña y muy profunda.
Ojalá la disfruten como yo.

How to be Alone

// agosto 20th, 2010 // No Comments » // la vida, video

Encontré por casualidad este video-poema sencillo y bello. Dice cosas que vale la pena no olvidar. Esta en ingles, pero se entiende fácil.

el centro

// julio 26th, 2010 // No Comments » // escritura, la vida, mio

un poco de paz adentro

y asi pasa el tiempo… creces sin darte cuenta y nadie resuelve las preguntas que pensabas que todos los adultos tenian resueltas. Creces y todos tus amigos de repente estan teniendo hijos y casándose mientras tu te preguntas si vas a algun lado con tu vida o si vale la pena desde algun punto de vista lo que has hecho de ella.

A ratos estas bien y otras veces estas mal, la mayor parte del tiempo estas realmente solo con tus ideas. Encerrado en ese espacio infinito reducido que habitas en lo que puede ser tu cerebro o tu alma o ambas cosas.

Tienes cosas que decir? Tienes alguien que quiera escucharte? Tienes una razon? Tienes un motivo para moverte al siguiente nivel? seras capaz de inventarte una vez más lo que quieres ser, lo que buscas y lo que sueñas?

……

Acerca de las fronteras virtuales

// abril 24th, 2009 // 5 Comments » // escritura, la vida, mio, política (lo siento), tecnologia

Recuerdo hace unos años cuando todo el mundo hablaba de esa cosa nueva llamada la “super autopista de la información” que permitiría hacer reales ideas tan locas y utópicas como “derrumbar fronteras”, o “dar acceso ilimitado a la información”. Todo sonaba emocionante, nuevo, y revolucionario.

Debo confesar que en su momento, creí que no se lograría. No pensaba que fuera técnicamente realizable un portento tecnológico de la magnitud que describían todos los visionarios de ese momento. No me cabía en la cabeza que algún día fuera a ser posible que diera lo mismo vivir en Madagascar, en Colombia, o en Suiza.

Pero sucedió. Y aquí estamos. Vivimos en un mundo interconectado donde todos somos iguales en la red. Donde las fronteras se han desdibujado y podemos decir lo que queramos para que lo escuche el mundo entero, o, mejor aún, cualquiera a que le interese. Sin obligar ni excluir a nadie.

Pero un momento, eso suena demasiado bien.

Es demasiado poder y demasiada libertad en las manos de todos y de cualquiera. Finalmente, alguien no tan amable finalmente lo notó, no lo soportó… y decidió que era hora de replicar los modelos de exclusión, desigualdad y división que nos atormentan en el mundo físico, pero ahora en la red.

Las fronteras, el dinero y las religiones son artificios. Fueron inventadas para separarnos, para excluirnos, para dividirnos y para, en últimas, controlarnos. El objetivo es evitar, a toda costa, que nos demos cuenta que solo hay una religión: el amor; solo una nacionalidad: el planeta Tierra; y que el dinero en realidad no existe, sino que es una mentira impuesta para darnos un afán inútil, una búsqueda infructuosa y eterna. Una entretención que nos distraíga de las cosas verdaderamente importantes en nuestras vidas.

Sin embargo, así nos construyeron el mundo. Nacimos en esta jaula, con estas reglas de juego; no conocemos nada más, y si nos negamos a jugar debemos exiliarnos: Volvernos hermitaños, vivir lejos del contacto de nuestros congéneres humanos. Así que es difícil concebir que haya otra posibilidad, que se pueda existir de otra manera.

Pero SI se puede. Lo demostramos en la red. Cuando empezamos a crear un universo paralelo e intangible que existe tras nuestras pantallas y en el cual estamos interconectados y compartimos sin esfuerzo, sin distancia, sin tiempo, sin dinero. Durante años, este nuevo mundo floreció sin restricciones diferentes a las capacidades técnicas del momento, se volvió un lugar diverso y plural. Una vitrina donde está simultáneamente lo más excelso y lo más frívolo de nuestra especie, lo más sublime y lo más grotesco. Pero todo en libertad.

Entonces, nuestros amos secretos, aquellos que se benefician de nuestras divisiones y reglas arbitrarias, aquellos que orquestan guerras y reconstrucciones, que justifican con mentiras la desigualdad y las riquezas y pobrezas obscenas se dieron cuenta que teniamos libertad en este mundo irreal. Supieron que empezábamos a darnos cuenta de esa mentira gigante que nos han dicho durante eras, que podíamos llegar a cuestionar su paradigma y darnos cuenta de la verdad última: NO SOMOS DIFERENTES, SOMOS IGUALES.

Y entonces, rápida y silenciosamente empezaron a replicar la lógica de división dentro de nuestra anárquica utopía.

¿Alguna vez te ha dicho Youtube que no puedes ver un video porque no esta disponible para tu país? ¿Has oido hablar de hulu, spotify, o pandora? ¿Ideas geniales restringidas a ciertos países virtuales? ¿te parece una desafortunada casualidad que los paises privilegiados con acceso a esos contenidos sean los mismos países que siempre han sido “desarrollados” o “civilizados”? ¿Esos mismos que nos conquistaron una vez, y hoy nos aprovechan como suministradores de materias primas y mano de obra barata? ¿Estaremos condenados al subdesarrollo virtual tanto como al económico o social? ¿Será que vamos a necesitar visas para visitar páginas de otros países?

Recientemente más y más sitios en la red han seguido esta tendencia: recreando una vez más nuestras ya viejas divisiones. Y en este nuevo contexto se ven más ridículas, más falsas que nunca antes. Ya sabemos que la red es una sola, no una en cada país. Ya sabemos que es exactamente igual de fácil mandarle archivos a tu vecino que a alguien que no conoces y que está al otro lado del mundo. Estas divisiones solo tienen justificaciones económicas y de mercado que responden a reglas de juego obsoletas y arbitrarias. Son la nueva cara de la vieja y conocida discriminación.

Ultimamente veo pasar estas cosas en la red. The Pirate Bay es juzgado y condenado, last.fm deja de ser “the social music revolution” para convertirse en un club que privilegia los países desarrollados y cuyo fin es lucrarse y fortalecer la agonizante industria discográfica. Los ejemplos se suceden uno tras otro.

Los fantasmas de los tiempos pasados luchan por evitar que nos liberemos y reinventemos nuestro mundo. Se trata de una batalla por definir la lógica predominante de la red, este Nuevo Mundo que estamos colonizando, por seguir con el mismo sistema que ha demostrado que no funciona y solo crea dolor y miedo,  o por inventar uno nuevo donde nos organizamos sin jerarquías, nos autocontrolamos y administramos nuestra libertad, sin capataces ni carceleros. Un sistema donde lo que nos motiva es el amor, las ideas, la diversión, y el intercambio.

Es nuestra obligación defender esta red, es nuestro espacio, es nuestro mundo paralelo e ilimitado. Debemos dejarle claro a cualquiera que quiera imponer sus reglas absurdas lo que ya sabemos con certeza y nadie nunca nos puede hacer olvidar: somos uno, podemos construir juntos, podemos crear valor que va mucho más allá del dinero y el mercado. Podemos reinventar nuestro mundo averiado y rescatar al menos una parte de él.

Por eso ayer, con mucho dolor y tristeza, borré mi historial en last.fm, mis tags y todas las contribuciones que le hice a ese sitio. Desde el 2005 fue mi refugio, mi comunidad favorita de toda la red… porque su interés era la musica, la comunidad y construir a partir de ella. Hoy, el mismo sitio responde a otra lógica: la del dinero. Y no lo voy a apoyar ni un día más. Mi cuenta sigue y seguirá existiendo como protesta, como un recordatorio de otra época donde la música y los ideales eran más importantes que el lucro. Como una momia virtual que grita en protesta.

Last.fm, para mi, se ha convertido en un lindo recuerdo, y en una advertencia ominosa. Un aviso de la importancia de mantener la red libre, y bajo el control de nosotros los usuarios.

Su espíritu original no puede ser vencido, y seguramente reaparecerá en otro servidor con otro nombre, y en otro momento. La red es una hidra y por eso no me preocupo. En este momento ya hay cientos de sitios alternativos, albergando a los usuarios desilusionados, como yo, que marchamos fuera del sueño que fuera last.fm. Porque hoy es una pálida sombra de lo que un día fue: ni siquiera se atreven ya a decir “the social music revolution”, y por eso debe ser boicoteado. Porque no fueron capaces de respetar y escuchar a la comunidad que los construyó, porque su junta directiva y sus nuevos dueños (la CBS)  decidieron pasar por encima de miles de posibles alternativas que no significarían discriminación, rabia, alienación y en últimas, una ofensa irreparable a los miles de usuarios que aportaron ingenuamente durante años contenidos que convirtieron a ese sitio en el epicentro del movimiento virtual musical.

Si estan de acuerdo conmigo, mis queridos tres lectores, estén alerta. Y recuerden siempre que cuando les pongan una barrera al frente, una frontera, un límite… les estan mintiendo. Podemos ser libres, podemos ser uno. Y la única lógica válida en la red es la de la libertad y la del amor.

ACTUALIZACION (Abril 25 de 2009):

Me arrepiento un poco de borrar mi historial de last.fm, ya nacio una cabeza nueva de la hidra, y se puede importar la información:
 http://libre.fm/

 http://alpha.libre.fm/

Promete la cosa. :)

Gathacol.net