Archive for noviembre, 2008

Salir y alejarse

// noviembre 26th, 2008 // 2 Comments » // escritura, ficcion, mio

Después de quien sabe cuantas horas sentado en medio de el tráfico, esperando que alguien se moviera en alguna dirección, este personaje se dio cuenta de que en realidad no tenía sentido. Una vez llegó a esta conclusión, apagó el motor de su auto y descendió del mismo. Los conductores de los demás vehículos lo observaron aún sentados sobre sus motores ronroneando, con las manos en sus timones. Llenos de la esperanza de que en algún momento los automóviles se movieran como no lo habían hecho en… ¿horas? ¿dias? ¿meses?

Dejó abierta la puerta del carro. En realidad no le preocupaba en lo más mínimo si alguien quería llevarselo. De hecho, si alguien podia sacarlo de ese punto donde se encontraba atascado, rodeado por todos los sentidos, habria hecho suficiente mérito para llevarselo.

Solo caminó, sin rumbo y sin mucha intención, mirando a través de las ventanas a todas esas otras criaturas vivas, inmóviles y expectantes. Unas más preocupadas que otras, todas con esa necesidad incumplida de moverse, de avanzar, o retroceder o girar… de estar definitivamente en otro lugar. Este personaje los miraba, mientras se preguntaba hacia dónde se dirigía él y si tenía algun sentido recordarlo.

Después de unos minutos habría sido imposible para él, aún si lo hubiera querido, regresar al punto donde habiá comenzado. En ese mar de autos detenidos, el suyo se había perdido y se había confundido con otro cualquiera. Él era el único organismo vivo basado en carbono en esa calle. Todos los demás estaban sentados dentro de sus capsulas metálicas para moverse. Y no podían moverse.

De repente todo le pareció un poco absurdo y sin sentido. Lo que en realidad quería era alejarse de ese lugar, salir de esa calle atascada llena de autos inmóviles y encontrar un lugar más tranquilo. Un lugar donde tal vez pudiera recordar de qué se trataba su vida. Si iba a trabajar o volvia a casa, si alguien lo esperaba o tal vez estaba huyendo. Así que miró a su alrededor, llevando su vista lo más lejos posible, tratando de ver el horizonte… pero solo habian carros y más carros. A lo lejos, el aire caliente que salía de sus exhostos hacía que el aire vibrara y se confundira con los techos metálicos.

Sin embargo, no había ni la menor pista de un lugar sin autos. Así que el conductor que abandonó su auto, casi al azar, empezó a avanzar en una de las dos direcciones perpendiculares a aquella en la cual miraban los autos. Suponía que debería ser la distancia mas corta a recorrer para salir de ahí y encontrar un lugar más tranquilo, donde tal vez su mente pudiera volver a ponerse a cargo de lo que fuera que fuera su vida.

Hacía calor, y después de un rato le dio bastante sed. Pero seguía atravesando esa masa infinita de autos, y no había posibilidades de conseguir algo de tomar. Así que hizo caso omiso de su sed y continuó su camino. Al caer la noche, se recostó sobre el motor cálido de algún carro atascado, aun a pesar de las airadas protestas de los ocupantes del vehículo. No le importaba, y estaba tan exhausto que durmió plácidamente, sabpia que ninguno de los que estaban en el auto se bajaría del mismo. Nadie lo hacía. En todo el día, las únicas personas que había visto estaban subidas en sus vehículos, encerradas ahí como si llegar a sus destinos tuviera alguna importancia, o alguna posibilidad de suceder. Sus motores gruñían constantemente consumiendo la gasolina que almacenaban en sus tanques… inutilmente. Sin avanzar ni un centímetro a lo largo de todo el dia.

Nadie parecía tener intención de hacer algo al respecto, y por eso él se salió de su auto y se fue.

Despertó mientras salía el sol. No tenía frio, pero la sed era un problema cada vez más serio… y ahora un poco de hambre lo acompañaba también. Se levantó y continuó caminando. No sabía porque ni adonde se dirigia.. pero abrigaba la esperanza de recordarlo en algun momento.

Mientras tanto caminaría… atravesaria ese mar muerto y palpitante de humanos encerrados en maquinas metálicas.

Tal vez en algún momento sabría porqué.

私の心 。。。痛い

// noviembre 10th, 2008 // 1 Comment » // escritura, la vida

Me ha sucedido ya muchas veces. Algun proyecto o trabajo que consigo me absorbe y practicamente me olvido de escribir en este rincon de la red. Lo siento, es inevitable… mi pobre cerebro muy dificilmente maneja más de una cosa a la vez. Pero hoy vuelvo. Escribo otra vez aca por que mi alma lo necesita.

Y la verdad es que no tengo muy claro que quiero decir, ni como hacerlo. Y la verdad dudo que vaya a ser una lectura agradable.

Para empezar, lo unico que tengo claro: Estoy pasando un período confuso y difícil de mi vida. Era de esperarse. Cuatro años de felicidad no pasan gratis. Llega un momento en que te pasan la cuenta, te cobran todo lo que has disfrutado. Y toda esa felicidad vale un monton de tristeza. Ya lo dijo don Fito Paez, “Nada nos deja mas en soledad, que la alegria si se va”…y mas aun cuando ni siquiera sabes a cuantos miles de kilometros se ha ido.

Mis queridos tres lectores, lo siento. No es este un regreso jovial y feliz. Es mas bien una purga. Una necesidad urgente de sacar las cosas que me duelen de mi corazón y ver si así las cosas mejoran. Y sin embargo, no se va a entender, porque no pienso ser específico no claro. Solo quiero dejar que las palabras salgan como un rio, como sangre por una herida, como el aire de un globito que se desinfla.

Hoy soy otra vez yo y ya. Otra vez volvi a un punto que no recordaba haber visitado, me doy cuenta de lo inmenso que es todo y lo insignificantemente pequeño que soy yo. Las cosas que me tranquilizaban y hacian parte de lo qe me daba fe en mi parecen ahora una amenaza. El lugar tranquilo ya no lo es. Se siente abandonado y embrujado, como si su unico habitante fuera yo y todo lo que aqui ha pasado fuera algo que alguna vez imaginé.

Ahora resulta que solo fabrico tristeza y tengo la milagrosa capacidad de trasmitirla a miles de kilometros a mi alrededor. Me he vuelto un sintetizador de desolación que no puede apagarse, pero eso es normal cuando tu sueño se lo lleva alguien más. De paso, he descubierto que ser adulto es principalmente ser capaz de convivir con tu tristeza, con esa horrible sensacion de perdida que la vida va acumulando sobre tu espalda, no dejar que te nuble. Vivir ignorandola y esperando que un dia se haya desvanecido, o por lo menos que no te impida pensar en otras cosas mas “serias”. Ahi es cuando terminas muerto o en un manicomio. Mi vida era mas simple: era feliz y no habia que darle mas vueltas al asunto. Ahora todo es preguntarse, engañarse, esforzarse por sentir o dejar de sentir algo porque es o no correcto,  porque es o dejo de ser el momento,  porqe estas feliz pero eres joven entonces qe haces tan quieto, buscar cosas que no sabias qe tenias qe querer, inventarse cambios que jamas habias necesitado en primer lugar… aprender a hacer cosas que nunca has podido hacer, pero que todos esperan qe un ser humano de veintitantos bien adaptado pueda lograr sin esfuerzo.

Todo de repente se revela como el baile de mascaras que es. Y te das cuenta que no has traido una mascara, pero ya es tarde y improvisar una es doloroso y nada facil. Cargas todo el tiempo con el dolor y la furia, no puedes concentrarte, no puedes cubrir tu rostro mientras los demas miran hacia ti…. y ni siquiera sabes hacia donde enfocarte. No es contra ella, ni es contra el, ni contra nadie en particular… es como contra el mundo y la vida por obligarte a tragar todo esto, por no dejarte seguir tu pequeña vida feliz, cuando no es mucho lo que pides, empezando porque ya la tenias en buena parte solucionada. Pero igual la puedes perder, igual eres solo un bufon más, y alguien seguramente disfruta el espectáculo patético que ofreces.

Asi que solo te queda intentar otra vez, tragarte la pena, y vivir con ella. Ser un adulto, convenientemente ignorando esa incomodidad profunda, esa sensacion de vacio que dejan los tiempos mas amables al terminarse. Despues puede que incluso consigas una mascara, algo que te proteja de la inclemencia. Algo que les haga creer a los demás que todo va bien y que eres normal. Que bailas y bebes y estas feliz hasta donde es recomendable, que no se te estan saliendo las tripas de dolor, que no te estas pudriendo por dentro. Y asi tal vez un dia, puedas hacer parte de todo eso, contribuirle tu vacio a todo esa inmensa nada en la que existimos.

Tristeza nao tem fim, felicidade sim.

Perdon por esto, me voy a construirme mi pared.

Gathacol.net